Sobrevivienda al turismo

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos” (artículo 47 de la Constitución)

Sevilla es una ciudad turística. Las condiciones urbanas, monumentales o climáticas que la hacen atractiva como destino son innegables y las estrategias de promoción turística tienen un largo recorrido. El turismo no solía representar un problema hasta hace poco, cuando la actividad en el sector ha crecido exponencialmente. El número de establecimientos hoteleros (hoteles, hostales, pensiones y apartamentos) se ha duplicado desde 2008[1], y las pernoctaciones han crecido hasta 5 millones en 2016, dos millones más que en 2009[2]. El incremento se observa también en la intensificación del tráfico de pasajeros en el aeropuerto, que alcanza más de 5 millones en 2017, casi un 40% superior a 2013[3], aunque no todos son turistas. A los visitantes que llegan a través del aeropuerto se suman los que vienen por otros medios, incluidos los que han aterrizado en Jerez de la Frontera, Málaga o Madrid, bien conectados con Sevilla.

Los datos sobre el aumento de la actividad turística son siempre bien recogidos por las administraciones y los medios de comunicación, en tanto que contribuyen al “crecimiento económico”. Pero existen consecuencias de esta actividad que no se cuantifican y que no han sido estudiadas, como la huella ecológica, la precariedad laboral asociada al sector, la pérdida y degradación de determinados espacios públicos o el impacto en el mercado de la vivienda, especialmente desde la aparición de las plataformas como AirBnB o Homeaway. Las viviendas con fines turísticos se han incrementado en pocos años, retirando del mercado de alquiler un buen número de viviendas y contribuyendo al aumento desmedido de precios. En el mercado de compra-venta se ha intensificado la especulación por el alto rendimiento de los inmuebles en las zonas turísticas de la ciudad, pudiendo observarse la rehabilitación de viviendas (muchas previamente vacías) para el negocio turístico. La gran mayoría de las 7.125 viviendas con fines turísticos (en enero de 2018, en el mapa) se concentran en el distrito casco antiguo (4.925) y Triana (641). De todas ellas, sólo 2.706 son legales (en el mapa, en negro), según datos de la Consejería de Turismo.

Sevilla_AparTur_OF

El objetivo de esta campaña es denunciar las injusticias sociales y la desigualdad espacial que provoca la actividad turística en Sevilla. En los últimos meses, la presión turística en el mercado de la vivienda está desplazando forzosamente de sus hogares y barrios a vecinas, generando desarraigo de sus redes sociales y culturales. Conforme a la Constitución y al Estatuto de Autonomía de Andalucía, la vivienda es un derecho y los poderes públicos deben impedir la especulación, no solamente de carácter urbanístico, también turístico.

Por todo ello, demandamos a la Junta de Andalucía y al Ayuntamiento de Sevilla:

  • Una moratoria en la concesión de licencias a viviendas con fines turísticos en territorios saturados, sean de litoral o, como en nuestro caso, en zonas urbanas.
  • La recuperación de una política de vivienda pública conforme a la demanda existente en la ciudad y la regulación de los precios de alquiler, sobre todo en relación a las subidas desorbitadas que se están produciendo, para contrarrestar los efectos que la masificación turística provoca en el mercado.
  • El incremento del personal de inspección dedicado al control de las viviendas con fines turísticos, especialmente las que no tienen licencia.
  • Una regulación efectiva para impedir que se publiciten en las plataformas Airbnb o Homeaway viviendas con fines turísticos ilegales.
  • El fomento de procesos participativos reales a la hora de realizar estudios y diseñar políticas públicas sobre el turismo, que se ejecuten de manera integral.
  • La toma de conciencia de las repercusiones socio-espaciales, en los cuerpos, las identidades, redes y vidas de las vecinas y los vecinos de los territorios con alta afluencia turística.

Además, hacemos un llamamiento a la auto-organización de toda la vecindad en sus asociaciones más cercanas para luchar por su derecho a permanecer en sus barrios y a unirse a nosotras en el debate y la reflexión sobre la ciudad que queremos construir y disfrutar. Porque #SevillaNoSeVende.

 

[1] Datos del Registro de Turismo de Andalucía de la Consejería de Turismo y Comercio.

[2] Datos de la Encuesta de Ocupación Hotelera del Instituto Nacional de Estadística.

[3] Datos del Ministerio de Fomento.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s