Se acaba 2019: hacemos balance y ampliamos horizontes

Sevilla, 30 de diciembre de 2019

Cuando un año se cierra, se suele hacer balance. Todavía más si lo que clausuramos es una década. CACTUS tiene un par de años de vida, pero parece que han sido muchos más. Comenzamos 2019 con la organización del ESTAR junto a gente muy bonita de distintos colectivos y asociaciones, con las que todavía estamos en contacto y enredamos aquí y allá. El encuentro tuvo lugar en abril, programado como contra-cumbre al macro evento de la patronal turística mundial en Sevilla, y fue un subidón de alegría y organización vecinal. El proceso de organización y creación de redes colectivamente fue un aprendizaje inmenso. Además, nos acompañaron compañeras de colectivos de la red SET (Sur de Europa ante la Turistización) venidas de lugares tan diversos como Barcelona, Donostia, Lisboa o Venecia, entre otros tantos. Aprendimos y avanzamos sobre qué es esto de la turistización, cómo nos afecta y de qué formas podemos hacerle frente. Tras el subidón del ESTAR, continuamos con nuestra actividad, sin prisa, pero sin pausa. Colaboramos con iniciativas afines y participamos en la marcha por el Clima, organizamos el I Festivalito de Docus y seguimos tejiendo saberes con otros colectivos. En especial, nos sentimos orgullosas de haber puesto nuestro granito de arena al proyecto del Sindicato de Inquilinxs de Sevilla, tan necesario en la ciudad.

Sin embargo, pese a todos estos avances, la turistización nos sigue comiendo por los pies. La previsión de las administraciones es que se vuelva a batir el récord de personas que nos visitan, guiris, mesetarians o de donde vengan. Porque pueden venir de todos lados, menos de zonas de conflicto en África o Asia: entonces no son extranjeros, son inmigrantes, y si encima son niños solos, les ponemos una etiqueta que los despoja de su condición humana. En realidad, no debe sorprendernos en un mundo en el que el turista se mide como fuente de ingresos. Y ojo, en todo este sarao, al final el turista no es únicamente el responsable, sino el sistema que está montado en torno a él. Porque llegan más de 3 millones de visitantes y dejan [ponga aquí la cifra que quiera] millones de euros, pero… ¿dónde se los gastan? ¿en qué bolsillos quedan? ¿Cómo revierte ese supuesto beneficio en la ciudad, en nuestras vidas? Ah, no hagan tantas preguntas.

2019 también ha sido año electoral. Del lío de Madrid no nos apetece pronunciarnos. Del que tenemos en casa, sí. El alcalde (¡por fin!) parece una mijita más atento a la cuestión turística que en los últimos cuatro años. Bienvenida sea la preocupación, más vale tarde que nunca. Un primer paso ha sido crear el índice de presión turística, una herramienta útil porque nos dice cuántas viviendas son turísticas en cada barrio de Sevilla respecto al total. Aplaudimos la iniciativa, aunque ojo: los datos que se toman son las viviendas turísticas reguladas, inscritas en el registro de la Junta de Andalucía. Según nuestros cálculos, que no pueden ser totalmente exactos porque fluctúan, las viviendas turísticas reguladas oscilan entre el 60 y el 70% de la oferta total. El número de pisos turísticos que opera sin licencia ha decrecido en los últimos meses, pero sigue siendo elevado, como muestran los datos de los proyectos colaborativos InsideAirbnb o DataHippo. Por cierto, que la herramienta de Emvisesa también muestra la inflación que hay en el precio de oferta de alquiler en toda la ciudad. No nos extraña, teniendo en cuenta que la fuente de esta estadística son los datos del portal inmobiliario Fotocasa, y ya sabemos que ellos son los más interesados en que los precios se mantengan altos, para que sus ingresos sean mayores.

En medio de este nuevo boom inmobiliario y sus consecuencias para encontrar una vivienda digna con un alquiler asequible, nos enteramos que en un par de días cierran la taberna de Corto Maltés en la Alameda. Justo un año después de que cerrara el bar Aguilar, y unos meses más tarde que el cine Alameda. En un goteo incesante, perdemos los pocos espacios de sociabilidad que a lxs sevillanxs nos quedan en el centro. En el caso particular del Corto resulta sangrante porque les quintuplican el alquiler. Seguramente la propiedad ya tiene un proyecto de restaurante cool y/o franquicia para el local, sino lo convierten en un piso turístico, claro. La rabia y la indignación han corrido por las redes sociales, como en los casos anteriores, y aplaudimos la concentración de hoy y los bailoteos posteriores, porque la reivindicación no está reñida con la alegría. Ahora, también os proponemos que canalicéis esos sentimientos a través de la organización social. Por eso, a la vez que hacemos balance, os animamos a que os suméis a CACTUS en este 2020 que se viene igual de combativo, lleno de proyectos y propuestas que pronto verán la luz. Y si no podéis o no os apetece veniros con nosotras, hacedlo en vuestra asociación de vecinxs, en el Sindicato de Inquilinxs o en cualquier otro colectivo que tengáis a mano. Porque como dijimos en el ESTAR, los barrios son nuestros, y solo podremos resistir en lo común.

I Festivalito de Docus: esto es el wild wild west inmobiliario!

¡Ha llegado el primer Festivalito crítico de documentales europeos! Especulación inmobiliaria y modelo turístico: el tema de esta primera edición. ¡No te lo pierdas!
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Entrada gratuita.
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La pobre muchacha se pregunta cuándo ha perdido la ciudad y por qué ya no se siente parte de ella. Estos dos documentales nos acercan a los casos de Mallorca y Lisboa, dos lugares en explosión turística y dos relatos con contrarelatos de cada modelo que nos hará cuestionarnos a quién beneficia esta industria y qué consecuencias tiene para nuestra vida.

¿Qué hacer si el turismo llama a mi puerta?

DECALOGO CONTRA LOS DESALOJOS

Hace casi tres lustros, la antigua Liga de Inquilinos ‘La Corriente’ sacó un decálogo con consejos legales y ciudadanos para hacer frente a los desalojos de inquilinxs que se venían produciendo. Junto a compas de El Topo Tabernario hemos visto adecuado actualizar ese decálogo ante la nueva ola de desalojos, esta vez debido no solo a la gentrificación, sino a la turistificación de nuestros barrios. Por ello, lo dejamos aquí en versión digital y también en versión PDF, para que podáis compartirlo, imprimirlo o incluso colgarlo por las calles de la ciudad.

‘Limpiando’ unos barrios, olvidando otros

Sobre la necesidad de(l) ESTAR

Sevilla, 2 de abril de 2019.

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‘Sevilla, we love people’ fue durante unos años el eslogan turístico de la ciudad, en la línea del ‘Andalucía te quiere’ que había promovido la Junta. Si no fuera porque están orientados a los visitantes, nadie diría que los que habitamos Sevilla o Andalucía no deberíamos sentirnos aludidos. ¡Qué bien, cómo nos quieren! Y precisamente por eso necesitamos al turismo. Ojo, no solamente a los turistas, sino a todo el sector. En estos tiempos de neolengua y doblepensamiento, las puntualizaciones son necesarias. De hecho, si quisiéramos ser completamente fieles al mundo distópico orwelliano, el Ministerio de Turismo, encargado de perpetuar la colonización y extractivismo de nuestro territorio -sensiblemente ciudades y costas- de la periferia europea, debería llamarse Ministerio del Progreso. Porque no hay nada más alejado de la idea de progreso que el modelo turístico actual, que ‘arrampla con tó’, esto es, que se lucra a nuestra costa y no nos deja ni las migajas.

Durante el siglo XX, el turismo en Sevilla se reducía a pocas calles y plazas en la zona sur del centro. El área norte, como otros tantos barrios obreros de la ciudad, sufrían un fuerte abandono institucional. La Sevilla que describe Fernando Mansilla en su obra ‘Canijo’ o que revela Bollaín en sus documentales es la que se encargaron de ‘limpiar’ física y socialmente con motivo de la Expo ’92. Ese es el contexto que retrata Alberto Rodríguez en la película ‘Grupo 7’, y que con una dosis menor de ficción relata el documental ‘prohibido volar, disparan al aire‘, haciendo referencia a la represión policial que se vivió en los noventa en los barrios del casco norte. Lo que estaba ocurriendo aquellos años, y ha sido ampliamente estudiado, era un proceso de gentrificación. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el turismo? Pues que, desde hace unos años, la turistización ha continuado expulsando a vecinas de sus barrios, transformando el comercio tradicional y generando una imagen de postal para el visitante, quien no observa la especulación e injusticia social que su actividad produce. Todo esto ocurre en unos barrios que no solían ser turísticos, favorecido por las instituciones públicas.

El desahucio de Rosario Piudo de su piso de la plaza de la Encarnación hace ahora quince años es simbólico. La plaza, tras 150 millones de euros de inversión pública en un macroproyecto en tiempos de crisis, es un espacio fundamentalmente turístico; mientras que el edificio donde vivía doña Rosario es un hotel de lujo que acaba de abrir. Otro establecimiento de este tipo, de los 10 que están en construcción o planificados en el centro, en una ciudad donde hay más de 100 hoteles. Por no hablar de los pisos turísticos y la destrucción vedada de la ciudad, convirtiendo viviendas en negocios hosteleros. Según el Registro de Turismo de Andalucía, en Sevilla hay algo más de 4.000 alquileres vacacionales, pero la realidad es que la cifra asciende a casi 10.000 según los datos del proyecto dataHippo. El problema de este tipo de alojamiento, que se dice llamar economía colaborativa, está en su concentración espacial en unos pocos barrios del centro (ver plano) y patrimonial. Aunque existen casos de familias que alquilen una habitación en su vivienda, o tengan solamente un piso en plataformas como Airbnb, la realidad es que son casos marginales. La gran mayoría de los pisos turísticos son negocios que gestionan empresas especializadas, y unos pocos propietarios acaparan buena parte de la oferta: los 20 primeros acumulan el 14%, más de 700 apartamentos turísticos.

Los últimos pisos de este tipo han abierto en la calle Feria, que junto a la Alameda o al Pumarejo, han entrado estos años en los circuitos de visitantes. De ahí el reciente hostigamiento al mercadillo del Jueves, o la ejecución de un parque infantil que ocupa exactamente la mitad de la plaza del Pumarejo. Esta estrategia es especialmente cínica: combatir el sinhogarismo a través de infraestructuras infantiles que contribuyan a ofrecer otra imagen del barrio en uno de sus puntos claves para los transeúntes. Juan Espadas le está dando una nueva dimensión a la idea de ‘limpiar’ los barrios. Y que quede claro: no se trata en absoluto de estar en contra de los parques infantiles, sino de utilizarlos como forma de desplazar el problema a otro lugar -más escondido para sevillanos y turistas-, en vez de resolverlo. La acción municipal es mezquina, cobarde y especialmente irresponsable con sus competencias públicas. Y además, con una nula sensibilidad por el patrimonio histórico, al estar este parque en el entorno de un Bien de Interés Cultural. Claro que, como ha quedado claro en estos 4 años de mandato, el Pumarejo es patrimonio de segunda división. Si fuera del que atrae a los guiris, del que produce ‘progreso’, otro gallo cantaría. Porque a estas alturas nos ha quedado claro que Sevilla loves people, especialmente si son turistas.

Estas políticas vienen acompañadas de una sensible inacción allí donde precisamente hace falta. La actual es otra legislatura perdida para los barrios periféricos de Sevilla, que llevan décadas demandando una mayor atención ante la dejadez y el abandono sistemático del Ayuntamiento. El pasado octubre, una manifestación multitudinaria se lo hizo saber al alcalde, quien sigue haciendo oídos sordos a las reivindicaciones de fondo. Lo más sangrante, y lo que nos ha llevado a organizar el Encuentro Social contra la Turistización: Alternativas y Resistencias (ESTAR) fue el desvío de 1 millón de euros para fines sociales que habrían acabado en gran medida en aquellos barrios, para garantizar que la reunión de la patronal turística tuviera lugar. No hay nada más ajeno a la ciudad que la cumbre de la WTTC, a la que cuesta 4.000€ asistir. A menos, claro, que estés entre las personas precarizadas que atenderán sus mesas, limpiarán las habitaciones donde se alojan sus asistentes y los espacios de reunión o estarán en la recepción. Unas personas que soportan el peso del sector con demasiada frecuencia en condiciones cercanas a la explotación laboral y que suelen vivir en esos barrios olvidados de la periferia. El modelo turístico actual es una máquina de generar desigualdades sociales, que se visibilizan con mayor facilidad en el tejido urbano. Por eso estamos hartas de este sistema, sobre todo de los poderes públicos que no solamente no le ponen coto, sino que promueven con sus selectivas políticas nuestra miseria e impiden el desarrollo de nuestras vidas libre y dignamente. No se trata de tener fobia al turismo, sino de señalar a los responsables de esta situación y trabajar por cambiarla. ¡Os esperamos en el ESTAR!

Retomando los barrios, resistiendo en lo común

La rueda de prensa de presentación del ESTAR tiene lugar a pesar del intento del Ayuntamiento por impedirla.

COMUNICADO DE PRENSA. Sevilla, 28 de marzo de 2019.

La próxima semana organizamos el Encuentro Social con la Turistización: Resistencias y Alternativas como respuesta a la cumbre mundial del turismo de la patronal WTTC, favorecida por las administraciones públicas, sensiblemente el Ayuntamiento de Sevilla. Entre el 2 y el 7 de abril hemos organizado más de quince actividades abiertas al público en general para profundizar por qué su modelo de turismo nos precariza, nos ahoga y nos impide desarrollar nuestra vidas libre y dignamente. Hacemos un llamamiento a todas las personas de la ciudad que hayan percibido las injusticias que genera el turismo y/o se sientan en esta situación a que se sumen, nos acompañen y participen en el encuentro. Entre las actividades que hemos organizado se encuentran paseos, mesas redondas o espacios de diálogo con personas y colectivos desde las perspectivas laboral, cultural, feminista, urbana, de la vivienda, del medio ambiente o del sistema económico. En la reflexión colectiva, además, contaremos con compañeras de la red del Sur de Europa ante la Turistización de Barcelona, Cádiz, Córdoba, Granada, Ibiza, Las Palmas de Gran Canaria, Lisboa, Madrid, Málaga, Oporto, Palma de Mallorca, San Sebastián, Valencia y Venecia. A todo ello sumaremos acciones de denuncia sorpresa en distintos puntos de la ciudad, y una manifestación el domingo, que parte a las 12 desde la plaza del Altozano, y que servirá de colofón a una contra-cumbre que pone el acento en las reivindicaciones populares, y también en las alternativas al fenómeno de la turistización.

De los últimos ejemplos de este proceso que nos subordina y nos oprime como comunidad se encuentra en este punto en el que les hemos citado, el mercadillo del Jueves. Las estrategias público-privadas para convertir el centro de Sevilla en un mero decorado, y sus habitantes en anfitriones al servicio del turismo, se ponen aquí en evidencia en las últimas semanas. De hecho, en la preparación de la rueda de prensa hemos sentido en primera persona la presión municipal, cuando la dirección del Distrito Casco Antiguo nos ha requerido una autorización para hacer la misma porque habíamos puesto una mesa y dos sillas. Al retirarlas, nos han dejado ejercer nuestros derechos civiles y hemos podido atender a los medios con tranquilidad. El hostigamiento en el espacio público está llegando a unos niveles desorbitados, como se demuestra en el mismo mercado debido a la transformación en mercancía de espacios del casco norte que han entrado en los circuitos turísticos, y se ve en la cantidad de hoteles y pisos turísticos que están abriendo en la zona. En nombre del turismo se destruye la arquitectura tradicional y se pretende adaptar el mercado ambulante más antiguo de Sevilla, que se remonta a época islámica, a las expectativas y necesidades del visitante. Este, que lo consideramos nuestro patrimonio, se hostiga y se destruye porque para las instituciones públicas y privadas no tiene valor alguno; lo único que tiene valor es aquel que se puede vender.

Y atención, queremos incidir en que no tenemos fobia al turismo, nos gusta viajar y conocer nuevos lugares y culturas. Lo que sí nos provoca estupor son los discursos que no reconocen el turismo como un privilegio al que no todas podemos acceder, y los políticos que se pliegan a los intereses de mercado, obviando para qué fueron elegidos: defender el interés público. La política sevillana y andaluza es incapaz de comprender cómo nos está afectando el turismo en nuestros barrios, tanto que el alcalde se vanagloria en un artículo reciente de las inversiones que han llegado a la ciudad, la práctica totalidad en el sector turístico. Juan Espadas identifica inversión con mejoría (o progreso), con un argumento completamente falso. Las inversiones traen mejoría para unos pocos, a los demás, la gran mayoría, no nos va mejor e incluso nos vaya peor. La irresponsabilidad de esta administración no es nueva, uno de los factores que llevaron a movilizarnos fue la sustracción de 1 millón de euros de partidas municipales para fines sociales para que la cumbre de la patronal turística, a la que cuesta 4.000 euros asistir, tuviera lugar. Esta misma semana el Ayuntamiento ha anunciado que Sevilla acogerá también la gala de entrega de premios de la gran cadena MTV, otro gran titular que deja vía libre a las élites culturales, mientras que la cultura popular de los barrios sigue perdiendo espacios donde poder desarrollarse de forma autónoma. Otro gran evento en el que las personas que habitamos Sevilla no tendremos nada que decir ni que aportar.

Los barrios periféricos y las personas de a pié seguimos olvidadas. Este desvío presupuestario, y en general la política de atraer grandes eventos, ejemplifica el modelo de negocio y de ciudad que fomentan: necesitan de las desigualdades para que fondos de inversión y empresas multinacionales sigan haciendo su agosto, a nuestra costa. Por eso nos tendrán en frente, retomando nuestros barrios y resistiendo en lo común.

 

Para conocer más, ver: https://estarsevilla.org/

Recuperar los barrios para poder ESTAR

COMUNICADO DE PRENSA. Sevilla, 14 de marzo de 2019.

Treinta colectivos se reúnen en Sevilla para discutir la turistización de las ciudades del sur de Europa

LOGOTIPOMASESLOGAN

Más de quince colectivos ciudadanos están organizando en la capital andaluza el Encuentro Social contra la Turistización: Alternativas y Resistencias (ESTAR). Como respuesta a la cumbre mundial del turismo, distintas asociaciones y organizaciones de Sevilla han unido sus fuerzas para celebrar un evento entre el 4 y el 7 de abril que ponga en el centro del debate todas las perspectivas sobre la actividad turística. La práctica totalidad de las instituciones públicas y privadas, entre ellas el Ayuntamiento de Sevilla, la Junta de Andalucía o la WTTC como organizadora de la cumbre, se han mostrado incapaces de analizar con rigurosidad los efectos negativos del aumento del turismo en la vida de las personas que habitamos ciudades como Sevilla. Estas carencias se traducen en una absoluta falta de sensibilidad hacia prácticas culturales arraigadas en nuestra ciudad en pos de la actividad turística, como el mercadillo del Jueves que está siendo objeto de hostigamiento por el consistorio ante la próxima apertura de nuevos pisos turísticos en su entorno. El incremento exacerbado del turismo o turistización transforma nuestras vidas: mercantiliza todas las expresiones culturales que pueden ser rentables y destruye aquellas que no lo son, precariza nuestros empleos y nos expulsa de los barrios centrales en la búsqueda de una postal, donde las vecinas no pintamos nada, mientras que nos marginan en los barrios periféricos.

Por eso reivindicamos el derecho a la vivienda, a una cultura popular libre, a unas condiciones laborales que permitan desarrollar una vida digna, mientras promovemos una economía sostenible y local basada en los cuidados frente al capital especulativo, el cuidado al medio ambiente como sustento de la vida y una sociedad libre de actitudes racistas, machistas, tránsfobas y autoritarias. Para avanzar en todos estos frentes, el ESTAR contará con charlas, mesas redondas, espacios de diálogo y de protesta en distintos puntos de la ciudad al que invitamos a toda la población preocupada por la creciente turistización. En el proceso de reflexión y acción colectiva nos acompañarán colectivos de la red SET (Sur de Europa ante la Turistización) de Barcelona, Córdoba, Granada, Las Palmas, Lisboa, Madrid, Málaga, Palma de Mallorca, San Sebastián, Valencia o Venecia. Bajo el lema “retomando los barrios, resistiendo en lo común”, el ESTAR lo organizan, de momento: Asamblea de Andalucía, Asamblea Feminista Unitaria de Sevilla, Asociación Pro-Derechos Humanos, Bloque Crítico, Casa Grande del Pumarejo, Colectivo-Asamblea contra la Turistización de Sevilla (CACTUS), Colectivo de Prostitutas de Sevilla, Ecologistas en Acción-Sevilla, Jartura, Lanónima, Movimiento de Acción Estudiantil, Oficina de Derechos Sociales o las asociaciones vecinales La Revuelta del casco norte, San Diego y Triana Norte.

Asamblea CACTUS: haciendo RED

¡Vecina! ¡Vecino!

¿Has notado que algunos de los comercios de toda la vida han ido cerrando? ¿Has visto cómo han subido los precios en el barrio en los últimos tiempos, sobre todo los alquileres? ¿Te has fijado en que cada vez hay más bares, donde tomar un café o una cerveza es un poco más caro? ¿Sabes de alguien trabajando en la hostelería por un sueldo irrisorio, quizá incluso en negro? ¿Has escuchado de alguna vecina que haya tenido que abandonar su casa porque la iban a convertir en un piso turístico?

Lo que está ocurriendo se llama turistización, y se define como los efectos negativos del exceso de turismo en algunas zonas urbanas porque la vida se vuelve más cara, los comercios de siempre son sustituidos por otros de moda, agentes especuladores compran viviendas destinadas al negocio turístico, gente que conocemos ya no puede pagar el alquiler y tiene de irse a otros barrios… y aparecen cada vez más maletas, más turistas.

La ASAMBLEA del próximo miércoles 12 en Lanónima será especial porque vendrán otros colectivos que quieren implicarse frente a la mercantilización de nuestros barrios y ciudad. Frente un ayuntamiento que hace ciudad haciendo negocio, sus vecinas nos organizamos en red para denunciarlo y actuar el próximo abril, en donde tendrá lugar en Sevilla la cumbre del LOBBY del turismo más depredador por la que el ayuntamiento se ha gastado casi un millón de euros.

asamblea 12 diciembre

+ info: https://cactusevilla.wordpress.com/2018/11/22/1-millon-de-euros-para-cuidar-a-los-grandes-empresarios-del-turismo/

¡Los barrios somos nosotras, y los vamos a defender!